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Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte

"Creo que la libertad de la montaña y el hecho de no ser esclavo del reloj han hecho que el trail running haya crecido tanto en los últimos años"

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte. Fotografía Sportmedia
Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte. Fotografía Sportmedia

Nos trasladamos a los albores del siglo 21, por aquellos años hasta Valladolid nos llegaban ecos no tan lejanos de tambores de batallas que se libraban diariamente en buenas y deportivas lides, en las pistas de atletismo del Hispánico de León entre los jóvenes cachorros de la “Lion's Factory” del entrenador José Enrique Villacorta.

Pasaron los años y a aquellos cachorros les creció la melena, los colmillos y se les afilaron las garras. Uno de estos, con 21 años se proclamó campeón de España promesa en los 3.000 metros obstáculos y con 23 consiguió plaza de finalista en unos mundiales de atletismo. Rober Aláiz (León 1990) estaba llamado a ser el rey de la selva hasta que los infortunios se cebaron en su cuerpo en forma de constantes lesiones que le han tenido en constante peregrinaje durante casi un lustro. Tampoco él es un tipo que guste de lucir coronas.

Constante como pocos en sus planteamientos y sus anhelos, la perseverancia y la confianza en sí mismo y el apoyo de todo el grupo humano que le rodea, le han hecho ir viendo la luz.

Desde las alturas de Sierra Nevada donde se ha confinado junto a otros atletas y amigos. ¿Confinamiento o concentración en altitud? Contesta a nuestras preguntas con criterio más que suficiente para hablarnos de esa dualidad entre el trail y el atletismo, ya que igual te baja de 28'30” en un diezmil en tartán como que asciende con soltura montañas de 5.000 metros; escucha a Peter Sandber, a los Stones, a Vetusta Morla o te recita de memoria al maestro Sabina mientras lee a los clásicos de la literatura rusa.

Me vas a permitir, amigo Rober que yo también termine mi introducción a tu entrevista citando al juglar de Úbeda y os deje con estos versos suyos:

"A no ser por el alma y por la melena
De sus vecinos no se distinguiría
Su oficio es retorcerle el cuello a la pena
Y abrir una ventana a la fantasía"

(Joaquín Sabina. La Balada de Tolito)

 

 

- Algunos atletas han asumido este momento de confinamiento, sin competir y sin apenas poder entrenar como si de una lesión se tratase. Si hay alguien que sepa de lesiones ese eres tú ¿Te está ayudando esa experiencia para sobrellevar estos momentos? He aprendido a relativizar un montón los hechos y situaciones, tanto los buenos como los malos. Y esta circunstancia pese a ser una horrible noticia; desde el primer día he intentado ver su parte positiva. El gran problema de esta pandemia a nivel social es tomar conciencia de lo egoístas y egocéntricos que somos. Estamos mucho menos preparados que nuestros abuelos y generaciones pasadas. Y creo que el hecho de estar viviendo la mejor época de la historia en cuanto a calidad de vida no ha jugado a nuestro favor en relación a este drama.


- Hemos visto por las RRSS que estás haciendo un confinamiento de altura. ¿Cómo fue que acabaste en Sierra Nevada? En un principio mi destino era volar a miles de kilómetros de aquí. Ahora mismo debería de encontrarme en Paipa (Colombia) haciendo una concentración en altitud con amigos sudamericanos: Marvin Blanco, Sofía Luna… Pero cuando vi que se sobredimensionaba el asunto del Covid decidí no coger los pasajes y esperar a ver cómo evolucionaba. Cada día la realidad era más cruda por lo que deseché ese viaje. Unos días después hablé con Dani, él estaba en el CAR de Sierra Nevada el cuál me dijo que cerraría en menos de una semana por lo que alquilarían unos apartamentos. Y una habitación tenía mi nombre. En cuestión de 2 horas me despedí de mi familia, llamé a Villacorta (mi entrenador) para consultarle la situación y con el beneplácito de todos me puse rumbo al lugar donde un día fui muy feliz.

 

Creo que el atletismo profesional en términos económicos va a sufrir un palo muy grande y a nivel de competiciones me temo que muchas van a desaparecer. Y tras eso creo que debería ser el momento de ayudarnos los unos a los otros y dejarnos de mirar el ombligo. Atletas, federaciones, organizadores, entrenadores, managers… con una sinergia sin precedentes. ¿Podemos hacerlo? Sí ¿Lo haremos? Está en nuestra mano.


- ¿Qué tal está siendo vuestra adaptación a esas condiciones de altitud? En mi caso creo que llevaré entorno a una docena de estancias en altitud, eso quiere decir que alrededor de un año de mi vida me lo he pasado a más de 2000 msnm, entonces creo que estoy bastante acostumbrado. Los primeros 3-4 días la respiración y el pulso se dispara hasta subiendo escaleras, pero a medida que pasa el tiempo mi cuerpo se aclimata y la altura ya no es tan dura como al principio.

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte. Fotografía Sportmedia


- ¿Cómo os organizáis en ese improvisado CAR? ¿Cómo es tu día a día? ¿Te da tiempo a cultivar algunas de tus aficiones como la lectura o la música? ¿Qué estás escuchando en estos días que te esté llenando? La verdad que no tenemos roles preestablecidos, por lo que todos hacemos de todo. Dani es el cocinero en jefe y el resto de tareas nos las turnamos. Está siendo una convivencia muy sencilla ya que no hay nadie que le cueste o le de pereza arrimar el hombro. Los días son un continuo bucle en cuanto al modus operandi, en cambio en nuestras cabezas no lo es. Siempre hay algo nuevo en forma de película, de entrevista en directo, un cuento nuevo, algún monólogo de Víctor, unos dados chinos, un entrenamiento de tralla que dispara las endorfinas en la cinta, algún cambio de planes o alguna fiesta improvisada que rompen la monotonía.

En cuanto la lectura leo menos de lo que debería, ahora estoy con Crimen y Castigo y desde hace unas par de semanas está acumulando polvo encima de la mesita; por el contrario con la música mi faceta melómana está floreciendo más que nunca. Ahora estoy mucho con los Rolling Stones, The Jayhawks, Calamaro, Louis Armstrong, Johann Johannsson… Cada artista tiene su momento en el día. La banda sonora de esta entrevista está siendo Peter Sandberg.

- Nos encanta verte entrenando y disfrutando de volver a correr sin dolor. ¿Te empiezas a ver competitivo? ¿Cómo y dónde? Aún eres muy joven, a las puertas de los 30 años ¿Maratón quizá?- ¿Podría haber sido este año el de la vuelta de Rober Alaiz a la alta competición después de un buen invierno de cross? Piensas que aún se podrán realizar competiciones de aquí a final de año Aún me falta mucho para verme competitivo, hay algún día que me sorprendo y digo “¡coño no estás tan mal, chico!” pero tengo un defecto que estoy intentando mejorar; y es compararme con mi “yo” del pasado y de ese Rober aún estoy lejos.

Villa quiere que en 2021 corra un maratón, y yo no sé qué quiero aún. En mi ADN hay tartán, hay una campana que suena cuando ya no puedes más y hay zapatillas con clavos. En un maratón o en ruta no hay nada de eso, así que todo lo que pueda postergar en el tiempo mi salto a la ruta lo haré. Siempre y cuando me vea competitivo en la pista. Sino el asfalto y las Vaporfly serán mi nuevo aliado.

En cuanto al calendario de competiciones espero que al final de año vuelvan con relativa normalidad entonces volveré a correr los crosses, mi San Silvestre Vallecana… Tengo ganas, muchas ganas.

Los corredores de trail son una mezcla entre súper hombres/mujeres y súper locos/locas.

- ¿Cómo ves el futuro de las competiciones y cómo ves tu futuro deportivo?

Me temo que esto va a ser un antes y un después en TODO, ya no hablo de atletismo, y ojalá me equivoque pero al menos en unos años la vida no va a ser como antes. Vamos a involucionar un montón a nivel político, económico, social… Es una pena pero nos ha venido grande una catástrofe como esta. La sociedad está herida, somos muy egoístas y en muchos casos se está viendo la maldad de las personas, hay demasiado odio en las RRSS, y eso me da miedo.

Dicho esto que no tiene nada que ver con la pregunta, solo lo escribo por contextualizar un poco.

El futuro mal y mi futuro deportivo incierto pero mucho menos que hace 9 meses por ejemplo, que prácticamente me había rendido. Creo que el atletismo profesional en términos económicos va a sufrir un palo muy grande y a nivel de competiciones me temo que muchas van a desaparecer. Y tras eso creo que debería ser el momento de ayudarnos los unos a los otros y dejarnos de mirar el ombligo. Atletas, federaciones, organizadores, entrenadores, managers… con una sinergia sin precedentes. ¿Podemos hacerlo? Sí ¿Lo haremos? Está en nuestra mano.

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte

- Este año te embarcaste junto con otro leonés ilustre, Pablo Villa, para trabajar juntos en la escuela de trail “Endurance Trail School” ¿Qué es lo que más te atrae de este proyecto? Aprender, de los más peques, niños de entre 7-12 años, de los corredores que después de 8 horas de curro la parte más feliz del día es reventarse el cuerpo haciendo series. Y como no de Pablo, ha sido todo un honor que quiera compartir este bonito proyecto conmigo.

En cuanto a probar el trail, sí que lo he pensado alguna vez. Aunque por ahora mis prioridades por este orden son: pista y ruta. El plan C sería el trail, siempre con mucho respeto a la montaña y a las carreras de larga distancia.


- Siempre te hemos visto muy próximo al mundo de la montaña en todas sus diferentes caras. En este lustro prácticamente sin apenas poder estar en la alta competición atlética ¿Te has planteado en algún momento probar en el trail? Sí, de hecho este año empecé a correr en montaña, dejé a un lado la recuperación tradicional y en un viaje a Argentina me dediqué por un mes a subir montañas de hasta 5.000 m y bajarlas corriendo. Corría sin un plan, hasta donde el dolor era soportable y cuando no, caminaba. Esa fue la enésima vez que me ponía a correr tras una recaída por el tendón. La diferencia que esta vez no corría para recuperarme, corría porque amo correr y hacerlo por la montaña me hacía sentir libre.

En cuanto a probar el trail, sí que lo he pensado alguna vez. Aunque por ahora mis prioridades por este orden son: pista y ruta. El plan C sería el trail, siempre con mucho respeto a la montaña y a las carreras de larga distancia.

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte

Rober Aláiz. Con él, la perseverancia se hizo arte. Fotografía Sportmedia


- ¿Crees que el trail running es atletismo? Son dos deportes que tienen en común correr y nada más. Esto lo he hablando en muchas ocasiones con Pablo y aunque algunos entrenamientos pueden ser parecidos, a la hora de competir son dos disciplinas deportivas que difieren mucho.

El atletismo abarca saltos, lanzamientos, marcha, pruebas combinadas… además de carreras. Y centrándonos en ésta última disciplina en todas sus distancias siempre es mucho más fugaz que el trail running. Creo que en el trail el componente mental es decisivo, el saber administrar las fuerzas, la estrategia juega un papel primordial y puedes pensar mucho más que en una carrera sobre el óvalo donde las decisiones que tomas son impulsos más que decisiones premeditadas y éstas se toman en décimas de segundo. El instinto en el atletismo y la estrategia en el trail. Entre otras muchas cosas es por eso por lo que amo el medio fondo.


- ¿Cómo estás viendo la evolución de un deporte tan nuevo comparado con otro tan asentado como es el atletismo? ¿Cómo lo ves en un desarrollo futuro? ¿Trail run olímpico? El trail está ganando un montón de adeptos, creo que muchos han sido corredores de ruta que necesitaban probar nuevos estímulos. Ha sido una conversación recurrente en Kamariny (tienda de trail y running que llevo en León junto con Villacorta) con clientes que han dejado a un lado los minutos/kilómetro, las voladoras, y las camisetas de tirantes por los metros de desnivel, las zapas de trail y los bastones o el frontal.
Creo que la libertad de la montaña y el hecho de no ser esclavo del reloj han hecho que este deporte haya crecido tanto en los últimos años, y aunque no a la misma velocidad seguirá creciendo en un futuro.

Que sea olímpico o no, dependerá del formato, y de cómo sean capaces de vender el deporte. No se pueden hacer en unos JJOO en un ultra como la UTMB o Ultra Pirineu. Habría que acortar mucho el formato y jugar con nuevas tecnologías como las imágenes desde drones para hacerlo atractivo.

 El trail está ganando un montón de adeptos, creo que muchos han sido corredores de ruta que necesitaban probar nuevos estímulos.

 

- ¿Has podido entrenar con corredores de trail en su terreno? ¿Cómo te defiendes? ¿Qué es lo que más inalcanzable ves? He corrido por la montaña con corredores de trail pero nunca he hecho un entrenamiento específico. Ni he ido “ a muerte” con ellos. Creo que me defiendo bastante mejor que un atleta en terrenos técnicos aunque ni de lejos como un corredor de montaña. Subiendo no creo que tuviera problema de ir con los mejores. Eso sí en los primeros compases, no sé como me adaptaría a una carrera de media o larga distancia. Es cuando las horas pasen cuando creo que me iría consumiendo y reventando como un campeón.

Los corredores de trail son una mezcla entre súper hombres/mujeres y súper locos/locas.

Creo que me iniciaría con el Trail Gordón. Luego estaría bien seguir con Zegama y en un tiempo UTMB.

¿Soñar es gratis no?


- León es una ciudad que tiene muchas zonas muy buenas para entrenar y muy variadas ¿Cuáles son las tuyas favoritas? León es un paraíso para correr, tenemos un carril bici de tierra totalmente plano de 28 km, la zona de los pinos, el monte San Isidro para hacer series… y a 15 minutos de la capital capital, Camposagrado una altiplanicie a 1.200 msnm donde los kilómetros vuelan bajo los pinos. Pero en mi caso lo que más valoro quizás no sea el lugar y sí la compañía. Y en León he corrido y corro con muchos de mis mejores amigos.


- Si pensaras en correr una prueba de trail ¿Con cuál te iniciarías y cuál sería la carrera a la que querrías ir “sí o sí”? Creo que me iniciaría con el Trail Gordón. Miguel Zulaica es el organizador y también es miembro de la Escuela que llevo con Pablo y Héctor por lo que aunque no es una carrera nada fácil me gustaría correr en Ciñera como piedra de toque. Luego estaría bien seguir con Zegama y en un tiempo UTMB.

¿Soñar es gratis no?

 

- ¿La montaña para correr o para patear? Siempre para correr y cuanto más rápido mejor, el día que no pueda correr rápido lo haré más lento y supongo que algún día tenga que conformarme con patear por la montaña. Espero que las tres cosas me llenen de la misma manera, eso sí; que ninguna se adelante en el tiempo.

 

- Por último: Cuándo nos abran el confinamiento y estés aún ahí arriba ¿Qué es lo primero que te va a apetecer? ¿Unas series en el tartán del CAR o subirte el KV del Veleta desde Pradollano? Me gustaría hacer las dos cosas, subir al Veleta es algo que suelo hacer cuando me concentro en Sierra Nevada, es casi como una tradición. Hacer series en la pista del CAR… es una sensación que me evoca muy buenos recuerdos. Y esta vez desobedeciendo al maestro y modificando un verso suyo “al lugar donde has sido feliz deberías tratar de volver”.

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