Oriol Cardona se ha convertido en un abrir y cerrar de ojos en todo un referente mundial en el mundo del trail. Varios importantes resultados a nivel internacional le señalan como uno de los más firmes valores de nuestro deporte y con más proyección. No ha sido nada fácil coincidir con él para que nos pueda dedicar un día entero y tampoco es sencillo pillarle en su casa de Banyoles, ya que si no está en la temporada de esquí de montaña en invierno, está en la de trail de verano. Pero al final, lo conseguimos. *
Pocas son las entrevistas que transcribo directamente, tal y como fueron, en esta sección. Normalmente siempre opto por la vía narrativa y algo más literaria. Oriol es de charla fácil y tranquila, sin una sílaba siquiera más alta que otra, con una mirada de esas que podría aparecer en un catálogo para definir a un buen tipo, a un hombre bueno.
Le pasamos a recoger por la casa familiar en Banyoles. El día prometía ser largo ya que había que realizar por lo menos dos sesiones de carrera y una pequeña subida en bici. Los últimos días del verano invitaban a alargar la jornada sentados frente a una mesa y con algo para tomar y picar. Dejamos el momento de la entrevista para acompañar a esas raciones de bravas y a las cervezas, y nos estiramos, se nos alargó la tarde, las luces en torno al Lago se fueron encendiendo y el sol se despedía detrás de las montañas.
¿Cómo recuerdas tus primeros contactos con la montaña?
Mis primeros contactos con la montaña fueron cuando yo era muy pequeño, no es que me acuerde de ellos pero tenemos viejas fotos e imágenes en las que veo cómo me llevaban en la mochila cuando tenía pocos años y mis padres salían a esquiar o a caminar por la montaña. Sin embargo, mis primeros recuerdos personales son de excursiones que hacíamos con la familia y amigos por Alpes o Pirineos, ya siendo un poco más mayor.
¿Siempre tu relación con la montaña a través del esquí o del trail, ha sido a nivel competitivo?
De ningún modo. Es cierto que siempre he sido muy competitivo y desde pequeño, en casa, se me han inculcado los valores del deporte y la competición (empecé haciendo atletismo) . Sin embargo, mis comienzos en la montaña fueron con la familia y sin ningún estímulo de competición. Es más, mi primer deporte en la montaña fue el esquí alpino, y sí que es verdad que hacía alguna carrera, pero mi objetivo en aquel momento ya era el de aprender y mejorar. Tampoco me he sentido en ningún momento presionado por parte de mi familia para seguir ninguna tradición familiar relacionada con el deporte ni con la competición.
¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos del mundo del trail?
Voy a empezar por lo que menos me gusta. Ahora mismo el trail es un deporte desorganizado. Existen varias federaciones y muchos circuitos diferentes. Cuando hay tal cantidad de carreras y campeonatos es más fácil conseguir buenos resultados en alguna que otra prueba. Considero que esto es muy perjudicial para el deporte. En mi opinión tendría que haber UNOS campeonatos del Mundo y UNA copa del mundo en los que se juntaran todos los grandes atletas de la especialidad a nivel internacional.
Lo que más me gusta del mundo del trail es poder viajar y descubrir lugares nuevos.
¿Qué diferencias encuentras entre el trail y el esquí de montaña?
La diferencia más evidente es la cantidad de gente que hace trail frente a la que practica esquí de montaña. El esquí es un deporte muy específico y que se practica bajo unas condiciones determinadas (la nieve) y un equipamiento específico, sin embargo, para hacer trail basta con tener unas zapatillas y estar cerca del monte.
El esquí, a pesar de ser un deporte con menos practicantes, está mucho mejor organizado. Existe una Copa del Mundo y unos Mundiales. A estas pruebas asisten todos los mejores esquiadores del Mundo. Eso se traduce en que sacar un buen resultado en esquí es mucho más difícil, pero a la vez, si eres consiente de esto (el nivel en las carreras), los buenos resultados son mucho más gratificantes. En el trail, en mi caso, después de una buena carrera siempre pienso en qué hubiera ocurrido y cuál hubiera sido mi posición si hubieran estado presentes todos los mejores corredores del momento.
¿Qué han significado tus años de facultad y qué importancia han tenido los compañeros con los que hicisteis tan buen grupo?
Para mí fue una época muy bonita en la que me empecé a dedicar al esquí de montaña al 100%. Tengo muy buen recuerdo de cómo poníamos a prueba nuestro cuerpo entrenando sin parar, motivados para ponernos fuertes y mejorar. Yo llegaba desde Banyoles, un lugar maravilloso para el deporte como tú mismo has podido comprobar hoy, pero a la vez, un sitio muy llano, demasiado para alguien que se quería dedicar a deportes relacionados con la montaña. Me acuerdo de llegar a Font-Romeu y empezar a entrenar corriendo y esquiando, todo me parecía que subía mucho. Fue por mis compañeros de carrera por los que entrené tanto durante esa época y es gracias a ellos en parte por lo que hoy estoy aquí.
¿Qué es lo que más has echado de menos en este 2020?
Sin duda alguna, viajar, ya te he dicho que es una de las cosas que más me gusta hacer.
¿Qué te gusta hacer cuando no estás en temporada? Cuando no estás entrenando a tope o compitiendo. Como diría la canción “¿A qué dedica (Oriol) el tiempo libre?”
La verdad es que es poco el tiempo que estoy “fuera de temporada”. Más ahora que compito en verano y en invierno. Cuando te pasas tantos meses viajando, corriendo y esquiando por tantos lugares diferentes lo que me gusta hacer es desconectar del deporte, volver a casa con la gente que quiero y viajar a sitios de sol y mar.
¿Cuáles son tus aficiones favoritas fuera del deporte?
Me gusta tocar el piano, ver series o cine en general y comer .
¿Cómo ves tu futuro en el deporte?
Sinceramente y sin querer resultar pedante, muy prometedor. Estoy muy motivado para continuar con mi camino y tengo muchas ganas de seguir mejorando.
¿Qué carreras te gustaría correr y, porqué no, ganar?
Me gustó mucho correr el Mundial de Trail con la RFEA y es una competición que me gustaría ganar un día. También tengo ganas de correr alguna carrera del UTMB y quizás algún día probar una más larga. Existen muchas carreras y en muchos lugares diferentes. Contemplo muchas opciones cuando planeo el calendario y me sabe mal dejar algunas citas muy atractivas fuera de la planificación. Me gustaría correrlas todas y me faltarían vidas para hacer lo que quiero (probar con el ciclismo de carretera, competir corriendo en asfalto, probar una carrera de larga distancia, carreras de obstáculos… ) así que de momento me quedo en que me gustaría seguir compitiendo durante muchos años más.
¿Dónde te perderías si no quisieras que te encontrara nadie?
No sé si decírtelo por si acaso en algún momento de mi vida tengo la necesidad de hacerlo... Bueno, te voy a dar alguna pista, me tendríais que ir a buscar por las Maldivas, Indonesia o Vietnam.
¿Qué lugar ocupa el deporte en tu vida?
Pues ahora mismo, en la actualidad, ocupa un lugar muy importante porque al fin y al cabo me estoy dedicando a él de forma profesional y no deja de ser mi principal fuente de ingresos. Sin embargo, soy muy consiente de que no lo es todo y valoro mucho lo que hay detrás de él y especialmente a la gente que me rodea y que me apoya. Al final, la vida se llena de momentos que se convierten en recuerdos, y los momentos más bonitos que he tenido nunca han sido estando solo, siempre han sido compartidos con personas muy especiales para mí.
¿Qué te hubiera gustado ser si no hubieras sido deportista?
Realmente me hubiera dado igual, de hecho me da igual siempre y cuando hiciera lo que hiciera fuera feliz y me llenara.
¿Sientes presión por parte de los medios o de la afición cuando te señalan como el sucesor de los grandes trailrunners del momento?
No, de ningún modo. Por ahora no me siento presionado por nada ni por nadie así que a nivel psicológico no tengo problemas con lo que me dicen ni con lo que se comenta en torno a mi vida como deportista. Soy muy consiente de quien soy y del camino que quiero recorrer y del ritmo al que voy (que es muy importante).
Poco o nada más bien hablamos de resultados, de rivales en carreras, de futuras competiciones a corto y medio plazo (tampoco está el horno para bollos). Con Oriol tuve la sensación de quedar a entrenar con un amigo al que hace tiempo que no ves y con el que te apetece pasar un buen rato, sin más. Correr, montar en bici, apretarnos un poco las clavijas y luego charlar, de esto, de lo otro, de lo de más allá y unas horas más tarde, despedirnos sin tener muy claro cuándo será la próxima vez pero sabiendo que sea cuando sea, será “como si hubiera sido ayer”.
10 DE UN GOLPE
- LA CARRERA: Zegama Aizkorri. Mi entrada al trail mundial.
- EL ENTRENO: Cualquiera de máxima intensidad.
- LA COMIDA: Difícil sólo una, pero elijo arroz con carne picada.
- LA BEBIDA: El agua.
- EL LIBRO: Las ocho montañas, de Paolo Cognetti.
- LA CANCIÓN: Louisiana o els Camps de Cotó, de Les Amics de les Arts.
- UN LUGAR EN EL MUNDO: Mi hogar.
- LA PELÍCULA: El Diario de Noa, de Nick Cassavetes.
- UNA AVENTURA: Cualquiera pero que tenga un cierto gusto a riesgo y peligro.
- UN PERSONAJE HISTÓRICO: No tengo ninguna predilección.
*Entrevista extraída del número 45 (enero 2021).









