Mejora tu rendimiento con el yoga

Descubre cómo el yoga te puede ayudar a mejorar tu rendimiento en la montaña.

Alfonso López

Mejora tu rendimiento con el yoga
Mejora tu rendimiento con el yoga

EL AGUJERO EN EL TEJIDO

A una hora desconocida de la madrugada. En un valle desconocido del Himalaya indio. Por un motivo aún más desconocido, Martin, un montañero checo, abre sus ojos entre el amasijo de sacos, forros y macutos. Durante unos instantes toma tierra con la realidad. En un último, y de nuevo desconocido, impulso gira su cabeza y dirige su mirada hacia un pequeño agujero en el tejido de la tienda.

Por él entran los primeros rayos de la luz del alba. Martin detiene su mirada sobre el agujero, acomoda sus hombros, apoya su cabeza sobre el retorcido “plumas" convertido en almohada y flexiona sus rodillas. Pasa así unos dulces momentos. De forma sutil mantiene una comunicación constante con esos minúsculos rayos. La mirada de Martin se torna serena. Su respiración se alarga y suaviza. Tiene todo el día por delante. Decide entonces prolongar este momento sin presión.

En ese estado sereno y fértil, Martin repasa su existencia, sus energías, sus objetivos y sus emociones. Ajusta aquí y allá sus necesidades y decide los medios para satisfacerlas. Inmerso en un mar de montañas, emociones y energías de todo tipo, comienza así el día para Martin. La toma de consciencia de su propio estado y haciéndose responsable de él. Martin quizá no sepa que ha empezado el día practicando yoga, en sus primeros pasos. Conocí a Martin justamente allí, en el Ladakh. Un cielo de montañas convertido en tierra.

Hablamos de yoga y de montañas, de innumerables horas de trekking y bici somatizadas en nuestros propios cuerpos, y por qué no, en nuestras propias almas. Gracias a su sensibilidad y apertura, Martin quedó sorprendido por la profundidad del yoga. De cómo este arte y ciencia, tan antiguo como el correr y tan moderno como un receptor GPS, es capaz de ofrecerte la técnica para avanzar con plenitud por el trekking de la vida.

Martín siguió interesándose por el yoga. Hablamos sobre las técnicas físicas, las conocidas posturas y sus secuencias, las respiraciones y los métodos de limpieza interna.

Le propuse que probara una clase de posturas y secuencias en la ciudad de Leh cuando finalizara el trekking. Durante la clase, Martin tomo contacto intenso con sus acortamientos musculares, excesos y defectos de fuerza, limitaciones de movilidad, deficiencias en la respiración, desequilibrios posturales y desbordamiento emocional. En la actualidad, Martin asiste regularmente a clases en su localidad en la República Checa.

Por correo me dice haber encontrado algo valioso y útil para su vida. En concreto, para practicar sus deportes favoritos en la montaña de forma sostenible y plena. Martin vio la luz entrando por el agujero del tejido de su tienda y aprendió de ella.

EL GPS INTERNO

Cada día que me despierto conecto mi GPS interno. La toma de conciencia de mi propia información, cada vez más amplia y despejada, más completa, con la que decidir el rumbo de mi vida, en la montaña o en la ciudad.

LA MÚSICA DE FONDO

Cada nuevo día al que despertamos, en sus primeros momentos, espera nuestras instrucciones. Se quedará tarareando la música que le hayamos puesto durante las primeras luces. El mundo del trekker, biker, piraguista, escalador, esquiador, etc. no está en la montaña. Él mismo tiene las montañas y sus deportes dentro. Por eso, va a buscar ríos, picos y laderas, para moverse de acuerdo a él mismo en un entorno propicio. Busca la unión. Ese es el sentido del yoga.

“Tú mismo eres tu única herramienta de trabajo. No tienes ninguna otra herramienta. Ocúpate de la herramienta, antes de pensar en el trabajo". Sri Nisargadatta Maharaj, pensador indio.

UNA SENCILLA SECUENCIA PARA EMPEZAR

Haz como Martin al amanecer. Imagina la luz del alba filtrándose por un desgarro en tu tienda de campaña. Imagina también que estás de trekking, junto a tu pared favorita, esquiando o con tu bici o kayak a lado. Déjate serenar por ella, alarga tu respiración y ordena entonces tus emociones. El orden en el que queden las emociones determinará tus sentimientos, objetivos y retos del día.

Levántate cada mañana o antes de un entrenamiento y realiza algunos ejercicios. El que ves en la secuencia de fotos es muy completo. Es apropiado para practicarlo en cualquier entorno, ya sea nieve, tierra, arena de playa, rocas y con cualquier equipación.

Lo importante no es la intensidad con la que realizas el ejercicio, ya que por exceso de nuestro ego solemos convertirla en una temeridad. Lo importante es la serenidad, profundidad y longitud que imprimas a la respiración. Los movimientos serán entonces serenos, profundos y largos. Cada postura lleva su propia fase respiratoria, de la espiración a la inspiración y así sucesivamente, sin retenciones. En cada postura la mirada se posa en cualquier punto quieto y agradable que tengas enfrente de los ojos. La posición de tu cuerpo, asemejando a la de las fotos sólo ha de llevar el camino de esa postura final, no ha de alcanzarla o superarla necesariamente.

Esta es la gran trampa. Si estableces la postura final de las fotos (estas u otras) como objetivo te convertirás en esclavo de ella. Es el contenido mental lo que importa. La avidez (otro obstáculo) para llegar a la postura final puede llevarnos a la lesión, a una mayor rigidez y al estancamiento tanto físico como mental. La postura es una “estación de paso" en tu camino del yoga. Esta secuencia fluida de respiraciones y posturas fortalece la musculatura que el deportista de montaña necesita. A la vez, abre espacios articulares y respiratorios facilitando la movilidad y alejando el riesgo de lesión. Alarga los músculos y sus tendones llevándolos a un estado de reposo y predispone una buena actitud emocional y postural.

En las fotos se comienza con la pierna izquierda hacia atrás. Repite la secuencia por el otro lado invirtiendo todos los movimientos. Haz tres o cuatro series completas y siéntate a respirar unos minutos de forma suave y tranquila. Serena tu mente. Combina esta práctica en movimiento con la reflexión sobre los obstáculos y su superación propuestos por el yoga.

APRENDE A CONOCERTE

Practicando yoga aprenderás a conocer y satisfacer tus necesidades, tus retos se equilibrarán de acuerdo a tu potencial, conocerás tu cuerpo en relación con tus emociones y escucharás tu respiración de la misma manera que lees los datos del GPS o pulsómetro.

EL MAPA NO ES EL TERRITORIO

Cuántas veces orientando nos encontramos con esta realidad, a veces demasiado flagrante. Un mapa es la representación estática de una realidad dinámica. El mapa es imprescindible para moverte en montaña, ya sea en papel, en pantalla, mental, intuitivo o por consejo nativo. En realidad, todo lo convertimos en un mapa hecho de creencias, costumbres, rutinas y limitaciones. El yoga te ofrece técnicas para conocer tu propio territorio.

DIME CÓMO RESPIRAS Y OPINARÉ CÓMO TE SIENTES

El yoga entiende que la respiración es la reina de las emociones. Para mí, llevado a nuestro entorno, la entiendo como el manillar de mi bici de montaña. Según lo manejes, de manera brusca, suave, acertada o errónea, adaptándolo con inteligencia a cada situación del camino, así se verán condicionadas nuestras emociones.