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Ultratest Merrell® MTL Long Sky 2

La navaja suiza de Merrell®

EL LABORATORIO DE JUAN @ELLABDEJUAN

Merrell MT Long Sky
Merrell MT Long Sky

¿Puede una zapatilla, no siendo la mejor en todos y cada unos de apartados y en todos y cada uno de los escenarios, ofrecernos un muy buen resultado, y además, resultar muy conveniente, en todos y cada uno de ellos?

Puede. Claro que puede. Y esta es la prueba. Conocí la MTL Long Sky 2 (en adelante, Long Sky) en el evento que organizó Merrell®l en Austria el año pasado con motivo del Hochkönigman Trailrunning Festival, del que Merrell® es patrocinador. Lo que vi allí fue una unidad pre-serie. De hecho, de los atletas Merrell sólo 2 llevaban el nuevo modelo. Con las zapatillas en la mano ya pude ver los puntos en común con la segunda generación de la Long Sky. Estaba claro que el Merrell® Test Lab (MTL), estaba funcionando con convicción y a buen ritmo.

Se acercaban muchos cambios y profundos para tratarse de un modelo que únicamente acredita una temporada de vida. Ni se mantenía el concepto, o lo hacía con muchos matices, ni las medidas, que variaban de forma drástica.

 

CONCEPTO DE LA LONG SKY

Merrell quiere consolidarse entre el público que entrena, que compite, y que participa en carreras. La marca pretende estar en el “top of mind” de ese público que busca productos bien definidos, y en los que el rendimiento,es parte irrenunciable. Zapatillas con cierto carácter que pueden ayudar a mejorar, especialmente, si de avanzar posiciones se trata.

La Long Sky 1 resultó ser una zapatilla muy estable gracis en parte a la estratégica doble densidad de la mediasuela. Hacer distancias largas y lanzarse a ritmos nada despreciables, era correr y cantar. Además, disponía de una extraordinaria suela Vibram Megagrip, y un taco ciertamente guerrero, con crédito en multitud de circunstancias. En la segunda versión se podían pulir detalles, cierto, pero había que hilar muy fino, pues la zapatilla no presentaba problemas de acuciante resolución en lo que a concepto se refiere.

 

RETOQUES ESTUDIADOS AL MILÍMETRO

  1. En esta segunda versión continúa la suela Vibram Megagrip pero construida en una sola pieza (en la Long Sky 1 estaba segmentada en 2 zonas delantera-trasera). Excepto este importante detalle, el número de tacos (18 delante, y 10 detrás), orientación, y patrón, es EXACTO. La evaluación de los corredores de la marca en colaboración con el MTL eran favorables respecto al rendimiento de la suela, por lo que decidieron que la arquitectura de la suela debía permanecer igual. Toda la superficie presenta constantes vaciados, es decir, ausencia de caucho. Calculo un ahorro de peso de no menos del 10%, pues en esas zonas, el grosor del caucho alcanza los 2 mm. Si la 1 tenía un grabado rugoso entre tacos, en esta Long Sky 2 se hace más prominente y se le añaden una líneas transversales que pueden favorecer tanto la tracción como la retención. Justo debajo de los maléolos, la suela presenta unos pequeños flancos que se integran en el lateral de la mediasuela, reforzando el perfil robusto, sin caer en el abuso. Pequeños detalles que suman.
  2. Implementar en la mediasuela el FloatPro, el compuesto estrella de la marca, ha sido un acierto, pues si bien abandona la doble densidad para dar un cierto control frente a la pronación de la versión anterior, el tacto se ha visto mejorado en cuanto a calidad de amortiguación, siendo ahora más suave y dócil. El reajuste en el drop, bajando de los 8 a los 4 mm, ha sido posible aplicando una reducción total en el talón, pues se mantienen los 19 '5 mm en metatarsos. Por tanto, en el talón hemos pasado de los 27’5 mm a los 23’5 mm. Una medida que no supone un inconveniente, asumiendo que esta zapatilla va dirigida a un público al que se le presupone cierta técnica.
  3. Malla más fina y transpirable. Me gusta mucho más la malla utilizada en esta segunda versión, a pesar de su aspecto algo frágil. A cambio, ofrece una ventilación extraordinaria.
  4. Protección correcta y focalizada. Las protecciones en la puntera siguen presentes, con un diseño mucho más actual, minimalista y con un diseño que ayuda a descentralizar los puntos de estrés producidos por la flexión.
  5. Acolchados algo más finos, tanto en collarín, como en lengüeta, que sin perder el confort ni la sensación de sujeción, colaboran a la percepción de mayor ventilación.

 

MRL 2H22 MTL J067141 02
Ultratest Merrell® MTL Long Sky 2

 

AJUSTE Y SENSACIONES EN ESTÁTICO

En esta segunda generación se ha dado una mayor amplitud en la caja de dedos (unos 3 mm) que no comprometen el ajuste en ningún momento. Es más, éste se ve mejorado gracias a una nueva configuración de la cordonera, que si bien, a primera vista puede parecer exacta, varía en sus medidas, tanto del cierre como de la longitud de los tiradores por donde pasan los cordones. También incluye goma elástica en la zona media del empeine como opción al bolsillo en la lengüeta para sujetar el resto de lazada.

 

¿RÁPIDO, LARGO Y CÓMODO?

Es una zapatilla ágil, sin duda. Incluso con sensaciones cercanas a una voladora, pues a pesar de quedarse justo por debajo de la barrera de los 300 g (número 44 o 10 USA), la notamos viva gracias a las sensaciones de retorno que ofrece el compuesto FloatPro actual en lugar del anterior SRC (Súper Rebound Compound) de la Long Sky 1.

Era necesario implementar esta espuma, que tan bien se entiende con la Agility Peak 4, e incluso, con modelos de enfoque más sosegado (MOAB Flight), o “trekkinero” (MOAB Speed). No tiene un gran recorrido, pero permite salidas de cierta entidad. He rodado durante más de 6 horas con ella sin absolutamente ningún tipo de carencia. Por lo tanto, un compuesto con muchísimas virtudes, como una mayor ligereza (hasta el 20% según la marca) y resistencia a la fatiga (anuncian un 30%), que percibí en esas 6 horas de carrera.

Me gustaría tener una plantilla interior microperforada, similar a la que montaba la Long Sky 1. También con algo más de memoria, ya que después de una buena salida incluso el día después permanecía algo comprimida en algún punto. Cuando contamos con una plantilla de 4mm. de grosor, este detalle puede comprometer en gran medida la comodidad.

 

GANA EN RENDIMIENTO Y VERSATILIDAD

La capacidad de la suela está fuera de toda duda. El disfrute en gran cantidad de terrenos y perfiles está asegurado. La agresividad de los tacos (5mm de altura) nos da gran seguridad en la progresión.

Tiene la envergadura adecuada para adentrarnos en terrenos deshechos, y la amplitud para sumar una superficie de contacto más que suficiente en terrenos duros y técnicos.

 

PERFIL BAJO Y ESTABILIDAD

La rebaja en el perfil en la zona de calcáneo, sumado a la ganancia de la anchura suela/ mediasuela en esa zona, en nada menos que 8’5mm, redunda en una estabilidad extraordinaria. Si a esta virtud añadimos las cualidades que ofrece el compuesto

FloatPro en la amortiguación, obtenemos unas reacciones nobles, sin sobresaltos. La zapatilla no nos compromete en ningún momento. Nada de sustos. Y a pesar de no tener en las bajadas tanta percepción de seguridad como sucede con modelos más contundentes, tampoco exige una mayor concentración. O por lo menos, no de forma proporcional.

Tampoco exige una gran técnica pues es una zapatilla muy controlable, que nos informa en todo momento de lo que está sucediendo bajo nuestros pies. Esto se ha logrado con un buen trabajo en la suela, que a pesar de los vaciados para contener el peso, los 5 m de altura del taco dificulta que piedras y raíces puedan tocar el techo (base) de la suela. A ello, sumamos el tacto de la mediasuela, con su punto correcto de firmeza en la que no he encontrado a faltar la placa anti rocas.

En general, la zapatilla muestra una estética depurada y una integración muy lograda en todos los elementos que forman el upper, haciéndola realmente atractiva. 

 

MRL 2H22 MTL J067156 01
Ultratest Merrell® MTL Long Sky 2

 

LO MÁS:
  • La estabilidad de la zapatilla, con un comportamiento intachable.
  • Mientras que las demás marcas están subiendo precios, la Long Sky, pasa de los 140 € en su primera versión, a los 130 € de la 2.
  • La transpirabilidad es de las mejores.
  • El rediseño en la zona delantera ha minimizado los riesgos en cuanto a durabilidad por rotura, manteniendo la misma protección y evitando que el peso se dispare.
LO MENOS:
  • Plantilla interior con poca memoria, en la primera salida se quedó chafada. La Long Sky 1 presentaba una plantilla microperforada. En esta versión actual, no. Con una plantilla algo más elaborada, conseguiría una mejor puntuación en el apartado “Confort”.
  • Cordones circulares. Si bien se convierten en necesarios por el sistema de presillas de la cordonera, no ofrece el mismo par de apriete que un cordón plano. Con una configuración de cordonera más tradicional, conseguiría una mejora valoración en el apartado “Sujeción”. Afortunadamente una lengüeta muy eficiente compensa este punto.
  • Las costuras exteriores laterales en disposición diagonal no aportan absolutamente nada, y su exposición (especialmente en la cara interior del pie) resulta casi suicida.

 

  • CONFORT 9/10
  • AMORTIGUACIÓN 9/10 
  • SUJECIÓN 9/10 
  • ESTABILIDAD 9/10 
  • PROTECCIÓN9/10 
  • LIGEREZA 9/10 

 

PESO: 291 g en pie izquierdo, 295 g en pie derecho (número 44 o 10 USA)

DROP: 4 mm (19’5 mm en metatarsos, 23’5 en talón)

PRECIO: 130€

Más información www.merrell.com

 

 

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