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Trail running en Nicaragua: una trayectoria corta, intensa y accidentada

Viajamos a Nicaragua de la mano de José Sánchez quien nos cuenta cómo está actualmente la situación del trail running al otro lado del charco

José Sánchez

Trail running en Nicaragua: una trayectoria corta, intensa y accidentada 
Trail running en Nicaragua: una trayectoria corta, intensa y accidentada 

‘Nos vemos en la montaña’, es el lema de Pinolero Endurance, uno de los pocos clubs de trail running que hay en Nicaragua, el país más grande de las pequeñas naciones centroamericanas. Este tipo de carrera no es común en la tierra de Rubén Darío, a pesar de su privilegiada geografía que permite conectarse con la naturaleza prácticamente desde cualquier rincón de su territorio. Sus inicios se remontan a la primera década del presente siglo, en Ometepe, la isla más grande del mundo en agua dulce, ubicada en las entrañas del lago Cocibolca. 

Trail running en Nicaragua: Una trayectoria corta, intensa y accidentada. Pinolero Endurance en el Cráter y laguna del volcán Cosigüina

Trail running en Nicaragua: una trayectoria corta, intensa y accidentada 

Pinolero Endurance en el Cráter y laguna del volcán Cosigüina

 

“Antes de Fuego y Agua, jóvenes emprendedores de Ometepe ya hacían carreras de 15 hasta 20 kilómetros”, comenta Jonhson Cruz, el máximo exponente del trail running en Nicaragua. Cruz se refiere al Ultra Trail Fuego y Agua, cuya primera edición fue en 2008 precisamente en la isla volcánica, y que a la fecha es la única carrera que otorga puntos ITRA en el país. Esa edición contó con la presencia de un solo nacional –Ever López Madriz– quién logró imponerse en los 50K al resto de corredores extranjeros.

La historia de Nicaragua está íntimamente ligada con sus volcanes, y el trail running no es la excepción

De modo paralelo, grupos de corredores en diferentes partes del país inician a experimentar este deporte. En 2013, un grupo de Managua liderado por José Abarca se reúne los fines de semana para explorar las sierras aledañas a la capital. En 2015 surgen clubs como Pinolero Endurance y Correcaminos, quienes se aventuran a recorrer santuarios naturales por todo el país. También nace el Ultra Trail Tierra Caliente y el Reto Cañón de Somoto para cubrir la demanda que empieza a crecer, además de la revista Correpinol que da cobertura a estos eventos.

La historia de Nicaragua está íntimamente ligada con sus volcanes, y el trail running no es la excepción. Existe una relación especial entre los nicas y estas estructuras geológicas que escupen fuego. Es sentir la adrenalina de subir por los senderos boscosos de los volcanes muertos o por las laderas arenosas de los activos, es llegar al borde del cráter y contemplar los lagos de agua o fuego, para luego descender como gacelas hasta la base.

Se vivían los mejores años de esta actividad deportiva, nuevos clubs, nuevas carreras, guías turísticos ofreciendo nuevas rutas, corredores cruzando fronteras para participar en ultras de países vecinos. “Empecé este maravilloso recorrido por la montaña en 2015” recuerda José Miguel Martínez, uno de los corredores con más ultras completados dentro y fuera de Nicaragua

Desafortunadamente, en abril de 2018 el país se sumergió en una aguda crisis sociopolítica que no toca fin y ha erosionado la vida de los 6 millones de nicaragüenses en todos los aspectos, incluyendo cancelación de carreras y disminución en las actividades de los clubs. Asimismo, muchos corredores forman parte de los 100.000 nicaragüenses que se han exiliado desde esa fecha. 

La cordillera volcánica del Pacífico, las montañas del norte, los abundantes cerros, ríos y lagunas, seguirán ahí, imponentes, desafiantes, esperando por los corredores, esperando que pase el caos, esperando que el país vuelva a sonreír 

A esto se suma la actual crisis sanitaria del covid-19, que ha sido manejada por el gobierno con medidas fuertemente criticadas por la ciudadanía y la comunidad internacional. Es el único país latinoamericano que no ha cerrado fronteras, que no ha suspendido clases, que no ha promovido el confinamiento, y donde no hay rastro del presidente, quien al momento de escribir este artículo lleva 32 días sin dar la cara.

El futuro del trail running en Nicaragua a corto y mediano plazo parece incierto. Propuestas frescas como Banana Sports, que ya tenían un calendario de trails programados para 2020, han tenido que posponerlo hasta nuevo aviso debido a la pandemia. Por otra parte, los organizadores de Fuego y Agua se arriesgaron a reanudar el icónico ultra Trail en febrero pasado, pero el resto de carreras tradicionales siguen estancadas desde abril 2018.

Todo indica que la actividad tardará en reactivarse, pero sin duda volverá con ímpetu. La cordillera volcánica del Pacífico, las montañas del norte, los abundantes cerros, ríos y lagunas, seguirán ahí, imponentes, desafiantes, esperando por los corredores, esperando que pase el caos, esperando que el país vuelva a sonreír.  

 

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