Uñas negras en el trail: causas, prevención y tratamiento

Todo influye, desde el calzado hasta la higiene en los dedos de nuestros pies
Javi Barrio. -
Uñas negras en el trail: causas, prevención y tratamiento
Uñas negras en el trail: causas, prevención y tratamiento

Da lo mismo que sea el kilómetro 1, el 42 o el 99. Las uñas negras aparecen cuando menos lo deseamos. ¿Quién no se ha llevado esa piedra o esa raíz enganchada con la puntera cuando más tranquilo corría o cuando las fuerzas no le daban para levantar lo recomendable los pies del suelo al correr? Pero si solo fuera por eso… ¿Quién no ha tenido a veces un calzado que poco a poco ha ido machacándole los dedos y con ello las uñas en una interminable bajada? Pues sí, la uña negra, el hematoma subungueal, es uno de nuestros enemigos más dolorosos.

¿Por qué me tiene que pasar a mí?

¿Sabéis lo que le pasa a nuestros dedos cuando corremos? Pues que el tejido blando del pulpejo de los dedos queda atrapado entre la zapatilla y la uña una y otra vez, de manera repetida, y si a esto unimos el tener las uñas un poco largas, conseguimos que junto con una zapatilla que deje poco espacio a los dedos la uña golpee continuamente contra la puntera. Este gesto se acentúa en las bajadas prolongadas y rápidas, el tejido atrapado bajo la uña sufre microtraumatismos repetidos que acaban rompiendo los capilares y produciendo un hematoma debajo de la uña (subungueal) que puede llegar a ser cuantioso, y al estar en tensión, provocar un gran dolor de características pulsátiles. La otra causa es más fácil de comprender: el traumatismo directo que provoca el sangrado bajo la uña.

Un caso especial es cuando la uña se “clava en la raíz”, habitualmente por una uña demasiado larga provocando dolor no en la uña en sí misma, sino en la cara dorsal de la última falange.

Y ahora… ¿Qué hago?

Quejarse no sirve de mucho, pero podéis hacerlo. Lo mejor es intentar aliviar la presión que el hematoma causa bajo la uña y de esa manera disminuiremos el dolor y le daremos una oportunidad (no siempre efectiva) para que no se caiga.

¿Cómo lo hago? Yo huiría en este caso del remedio casero de la aguja de coser calentada al rojo porque el riesgo de infección es importante. Lo ideal es perforarla en varios puntos con una aguja estéril de las de poner inyecciones, realizando un movimiento de barrena como si hiciéramos fuego con un palo, para que el bisel de la aguja vaya taladrando la uña. Así, en el momento que vemos brotar la primera gotita de sangre paramos y comprimimos de manera manual para ir extrayendo el hematoma. Si no lo hacemos, la sangre se coagulará bajo la uña ahuecándola y haciendo que esta se despegue y desprenda.

¿Sabéis cuánto tarda en salir una uña completa? Seguro que por propia experiencia algunos sí; la del primer dedo del pie una media de 6 meses. Así que lo mejor es prevenir.

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¿Qué tengo que hacer para que no suceda?

Lo primero: mirar donde pongo los pies. Y os lo dice uno que bajando del Aiguille du Midi camino de la meta a Chamonix hace 2 años se arrancó de cuajo una uña.

▪ Mantener una buena higiene de los pies en cuanto al corte de las uñas. Hay que apurarlas al ras y en corte recto.

▪ Evitar calcetines con costuras grandes o costuras sobre las uñas o laterales de los dedos, sean o no de compresión.

▪ Las ruedas. Sí, las zapatillas deben ser adecuadas. Así, una zapatilla estrecha y ajustada que nos irá bien en las pruebas verticales no serían las ideales en pruebas en línea y mucho menos según aumenta la distancia. En este caso lo ideal sería al menos medio numero más e incluso uno teniendo como referencia el dedo más largo (aquí hay diferencias entre un pie romano, egipcio o griego). También debemos tener en cuenta que con el paso del tiempo, usemos o no las zapatillas, los materiales se endurecen o pierden amortiguación, con lo que el impacto y la compresión aumentarán. Y por último, el tipo de lazada de los cordones. En el caso del primer dedo es recomendable un acordonamiento clásico con un cordón ascendente desde el primer dedo al ojal superior exterior, de manera que al apretar la zapatilla se traccione desde el upper liberando un poco de espacio para el dedo.

¿Y si ya la tengo, me duele y quiero entrenar o competir?

Ahí mi recomendación es drenar y utilizar un anestésico local, bien en spray o en forma de parche para disminuir el dolor, ya que el uso de antiinflamatorios o analgésicos por vía oral podría en algunos casos (sobre todo en pruebas largas o en las que se desarrollan a temperaturas altas) darnos problemas más importantes de salud por daño renal o digestivo.

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