Nos conocimos el pasado agosto, en Chamonix, en plena vorágine de presentaciones de material en la semana de celebración del Ultra-Trail Mont Blanc. Entre la multitud de periodistas venidos de todas partes del mundo, allí estaban ellas: de blanco brillante y azul celeste, llamando la atención con su diseño estilizado y deportivo, mostrando su logo con orgullo. Una estética y un apellido, "Elite", que ya nos anticipaban sus intenciones: ser una zapatilla bólido para afrontar kilómetros y kilómetros y responder al atleta en tres aspectos fundamentales de la ultradistancia: la estabilidad, la transición eficaz y la amortiguación reactiva.
BROOKS CASCADIA ELITE
Las Cascadia Elite son la gran apuesta de Brooks en este 2026, una zapatilla que llega ahora al mercado pero que han podido probar mucho antes los atletas de la marca norteamericana en diferentes carreras de montaña, de hecho, han logrado 30 podios mundiales con ellas en su primera temporada de competición. Vamos con las razones de su éxito.
Máxima ligereza y retorno de energía
Para una zapatilla de competición destinada a correr rápido, tenía que incorporar en la mediasuela una de las espumas más ligeras y reactivas de Brooks: el DNA GOLD 100 % PEBA (Polyether Block Amide), hasta ahora solo usado en sus zapatillas de asfalto. Este elastómero avanzado inyectado con nitrógeno en la mediasuela para crear una espuma más ligera y elástica, otorga un máximo retorno de energía, un efecto "rebote" en cada zancada que además se incrementa al añadir también en la mediasuela una placa de carbono Pebax Speed- Vault+ con carbono infusionado que aporta la respuesta ágil necesaria a las zancadas. El marcado rocker (34 mm delante y 40 mm detrás) también ayuda a la propulsión.
Sujeción total y precisión en la pisada
Otro de los aspectos del diseño de las Cascadia Elite que contribuye a moldear su carácter deportivo es su forma de botín. El upper termina en un collar elástico que se cierra en el tobillo y que, además de aumentar la sujeción de éste y la sensación de seguridad en la pisada, evita la entrada de arena, piedrecitas, etc. Si no se está acostumbrado a esta forma, cuesta hasta meter el pie, pero luego la zapatilla se adapta perfectamente, el ajuste es total y la seguridad y la precisión en la pisada que transmite al correr rápido por terreno irregular también. El upper de las Elite,cómo no, también se ha aligerado al máximo, cada gramo cuenta para bajar el peso total de una zapatilla destinada a la velocidad. Y en las Elite se ha incorporado el tejido de moda: Matryx, un material ultraligero y al mismo tiempo muy resistente.
Extra de adherencia
Por último, pero no menos importante: la suela. Aquí se han incorporado otra de las novedades de estas Cascadia Elite: el compuesto Vibram Megagrip Elite -también nuevo compuesto de la marca italiana - que es un 10% más ligero que el Megagrip “normal” (volvemos a la reducción de peso total) y que consigue un 15% extra de adherencia en todas las superficies. Los tacos son también Vibram, Traction Lug: el diseño de estos tacos, que tienen una forma como de pirámide o extensiones laterales, aumentan la superficie de contacto sin aumentar el tamaño del taco, lo que se traduce en más puntos de agarre y una mejor distribución de la presión. Según estudios de la marca italiana, aumentan la tracción hasta un 25% respecto a un taco estándar. A pesar de su aparente fragilidad y ligereza, las Cascadia Elite responden magníficamente en terrenos técnicos, son muy, muy ágiles y disfrutonas en los descensos. Claramente son unas zapatillas para competir, para limar segundos al cronómetro, para corredores/corredoras que corran rápido... Yo, desafortunadamente, soy más un perfil de SUV, pero conducir un Fórmula I de vez en cuando y experimentar esas sensaciones... no está nada mal ¿no?
- DROP: 6 mm.
- PESO: 266,5 g
- PRECIO: 250€








