El pasado domingo 2 de junio, el amanecer en Luanco fue testigo del inicio de un reto deportivo cargado de solidaridad y esperanza. Tres corredores de montaña, Sergio, José y Alex Rodríguez, junto con Nacho, quien les acompañaba en bicicleta, emprendieron un viaje de 107 kilómetros con más de 2.500 metros de desnivel positivo. Este desafío, conocido como "Km por el Sueño de Carmen", tenía un objetivo claro: dar visibilidad a la enfermedad de BPAN (Neurodegeneración con Acumulación Cerebral de Hierro tipo 1) y recaudar fondos para su investigación.
El origen de este reto se encuentra en la historia de Carmen, una niña asturiana de 12 años que lucha diariamente contra esta rara enfermedad. Conocer su caso fue el catalizador que movió a los corredores a no dudar ni un segundo en poner en marcha esta iniciativa. Su propósito no solo era ayudar a Carmen, sino también a todas las familias que enfrentan día a día las adversidades que trae consigo el BPAN.
La salida desde Luanco a las 8:30 marcó el comienzo de una jornada intensa y emotiva. Desde el primer avituallamiento en Gijón, ubicado en el kilómetro 24, los corredores no estuvieron solos. Unas 20 personas se unieron para acompañarles, demostrando que la solidaridad se siente aún más fuerte cuando se comparte. Al avanzar, el grupo inicial se renovaba con nuevos acompañantes, incluyendo niños, que se sumaban al esfuerzo y la causa.
El segundo avituallamiento significó un punto de inflexión. Desde allí, los cuatro protagonistas continuaron solos, encontrando en la compañía mutua la fuerza necesaria para seguir adelante. Las risas y las charlas se convirtieron en bálsamo para las piernas cansadas, mientras el paisaje asturiano se desplegaba en todo su esplendor.
El recorrido, aunque hermoso, no estuvo exento de desafíos. Los últimos kilómetros antes de llegar a Cangas, el último avituallamiento en el kilómetro 93, fueron especialmente duros. Sin embargo, la presencia de Eli, pareja de uno de los corredores, brindó un apoyo invaluable, asistiendo en todo momento.
Cuando las fuerzas flaqueaban, una ligera voz a lo lejos se convirtió en el motor que necesitaban. A 500 metros de la Basílica de Covadonga, una marea turquesa de personas que habían sido parte fundamental del proyecto les esperaba. El recibimiento fue apoteósico. Un arco de llegada increíble les hizo sentir una emoción indescriptible, recordándoles que no estaban solos en esta lucha.
El balance del evento no podía ser más positivo. Se vendieron casi 400 camisetas y se recaudaron unos 6000 euros, fondos que irán exclusivamente destinados a la investigación del BPAN. Cada familia seguirá costeando sus propios gastos, desde los viajes a Barcelona para las pruebas y tratamientos, hasta la medicación y fisioterapia necesarias.
"Km por el Sueño de Carmen" no solo cumplió con creces su objetivo de dar visibilidad a la enfermedad y recaudar fondos, sino que también creó una comunidad de apoyo y esperanza que quedará grabada en el corazón de todos los involucrados. Este reto personal se transformó en una experiencia colectiva, donde la verdadera grandeza la demostraron todas las personas que, con su colaboración y apoyo, hicieron posible que los sueños de Carmen y de muchas otras familias se mantengan vivos.
La historia de Carmen y su lucha continúa, pero ahora lo hace con el respaldo de una comunidad que ha demostrado que juntos, cualquier reto es posible de superar.






