Iris Pessey protagonizó este jueves uno de las mayores hitos del año en los Alpes al alcanzar la cima del Mont Blanc en 5 horas y 2 minutos y regresar a Chamonix en parapente para completar el recorrido en un tiempo total de 5 horas y 34 minutos. Una actuación que le permitió establecer un nuevo récord femenino de ascenso y un nuevo récord absoluto en este emblemático desafío de montaña y vuelo.
Partiendo a las 3:30 de la madrugada desde la iglesia de Chamonix, la corredora del equipo Scott afrontó un reto que llevaba preparando durante más de dos años. Su objetivo era ascender a pie hasta los 4.806 metros del Mont Blanc, la cumbre más alta de Europa Occidental, y regresar al valle utilizando únicamente un parapente.
“Cuando llegué, no pensé en el tiempo. Sentí sobre todo alivio y gratitud hacia todos los que me ayudaron a construir este proyecto. Porque, en definitiva, esta aventura nunca ha sido una historia individual: siempre ha sido una aventura compartida”.
Pessey alcanzó la cima en 5 horas y 2 minutos, superando la anterior mejor marca femenina que ostentaba Hillary Gerardi. Pero la aventura no terminó allí. Tras unos minutos en la cumbre, despegó en parapente y emprendió el descenso hacia Chamonix, completando el desafío en un tiempo total de 5 horas y 34 minutos.
La corredora francesa, que este año fue séptima en Calamarro Skyrace el pasado abril, había diseñado este proyecto como una combinación de trail running, alpinismo y vuelo libre. Un reto que ha realizado pocos días antes de uno de los grandes objetivos de su temporada, la prueba de 90 kilómetros del Marathon du Mont-Blanc.
El desafío combinó tres disciplinas: trail running, alpinismo y parapente. El reto no fue solo ascender lo más rápido posible, sino también despegar con éxito a casi 4800 metros de altitud tras más de cinco horas de intenso esfuerzo.
