Nutrición y Salud

Plan anticatarros

Recomendaciones para afrontar el invierno con salud

JAVIER BARRIO

5 minutos

Plan anticatarros

Ya ha llegado el invierno, bajan las temperaturas, llueve e incluso nieva, y no estamos preparados para entretenernos a la intemperie, así que vamos con unos consejos y cuidados específicos para prevenir y gestionar los catarros mientras disfrutamos de la montaña en la estación más fría del año. 

 

Cómo prevenir catarros
  • El frío no causa catarros, lo que sí puede hacer es irritar las vías respiratorias, disminuyendo así la barrera defensiva natural de las mucosas y favoreciendo así la entrada de virus y bacterias a través de ellas. Se sabe que la exposición al frío de manera habitual aumenta nuestra resistencia a los catarros: fortalece nuestra inmunidad y nuestras barreras naturales, ya que contribuye a la adaptación al estrés, aumenta la adrenalina y la noradrenalina, aumentando ligeramente los linfocitos y granulocitos. Pero esta exposición no previene por sí sola las infecciones, e incluso la exposición excesiva puede resultar contraproducente. Si lleváis a la práctica la exposición al frío, comenzad por unos pocos segundos y alargar progresivamente el tiempo a unos pocos minutos, esto puede ser suficiente.
  • Vestimenta adecuada: utilizad ropa térmica, impermeable y transpirable. Es esencial el sistema de capas para regular la temperatura corporal y evitar tanto el frío como el sobrecalentamiento, sobre todo si estamos realizando una actividad aeróbica como es nuestro caso: una primera capa en contacto con la piel transpirable, otra segunda para retener el calor corporal y una tercera impermeable y cortavientos para protegernos del exterior).
  • Protección de vías respiratorias: cubrid nariz y boca con bufandas, bragas o pasamontañas para calentar el aire inspirado y reducir el impacto del frío en las mucosas.
  • Higiene de manos: lavaos las manos frecuentemente o usad gel hidroalcohólico, especialmente antes de comer o tocarse la cara, ya que el virus del catarro se transmite fácilmente por contacto.
  • Evitad cambios bruscos de temperatura: entrad y salid de refugios o vehículos poco a poco, permitiendo que el cuerpo se adapte gradualmente a la temperatura ambiente
  • Alimentación equilibrada: consumid alimentos ricos en vitaminas A y C (frutas, verduras) y mantened una hidratación constante, aunque no sintáis sed por el frío.

 

Plan anticatarros
Cómo reconocer los síntomas

Los síntomas más comunes de catarro incluyen congestión nasal, dolor de garganta, tos y ocasionalmente fiebre baja. Si aparecen, seguid estas recomendaciones:

  • Descansad: no forcéis el cuerpo; descansar en medio de una infección vírica puede evitar complicaciones mayores.
  • Hidratación abundante: bebed agua, infusiones templadas o caldos para aliviar la garganta y mantener la hidratación (evitad bebidas muy calientes y muy frías).
  • Manteneos abrigados si estáis al aire libre, evitad la exposición directa al viento y procurad estar en lugares protegidos y cálidos en caso de malestar.

 

La tos

La tos es el segundo mecanismo mas efectivo, después del estornudo, para eliminar secreciones y cuerpos extraños de las vías respiratorias. La causa más frecuente de la tos son los catarros víricos (hay decenas de ellos que nos acosan cada invierno), y en la mayoría de los casos (salvo en personas inmunocomprometidas o con enfermedades crónicas) se resuelven sin tratamientos en unos días, pero no tenemos por qué sufrir todos los síntomas y podemos tratarlos.

  • La tos aguda esporádica que no sea irritativa y que impida el descanso no debe tratarse médicamente, ya que es la defensa natural para eliminar “cosas” de las vías respiratorias. Quitarla puede provocar la retención de mucosidad, obstruir la vía aérea y aumentar el riesgo de otitis y neumonías.
  • Los antibióticos NO están indicados en los catarros.
  • La HIDRATACIÓN es el tratamiento de base y uno de los más importantes.
  • Chupar caramelos de miel, limón o hierbas ayuda a mantener la hidratación faríngea y calma la tos. La menta alivia, refresca pero seca, y puede provocar más tos como efecto rebote.

¿Cuándo acudir al médico?

  • Si presentáis fiebre alta persistente (más de 38,5 ºC).
  • La dificultad para respirar aumenta.
  • El malestar general impide caminar o realizar las actividades habituales.
  • Aparecen síntomas como dolor intenso en el pecho, confusión o desorientación.

 

Acerca del paracetamol, ibuprofeno y antibióticos
  • El paracetamol sólo es útil para bajar la fiebre y para quitar dolor, ni quita mocos, ni flemas, ni tos. Es habitual usar dosis de 1.000 mg de paracetamol cuando a veces 500-650 mg son suficientes (debemos siempre usar la mínima dosis efectiva). El paracetamol con dosis de hasta 3.000 mg/día es un fármaco seguro, pero personas de poco peso, ancianos, aquellos que consuman alcohol con regularidad o los que tengan problemas hepáticos deben no abusar. Hay que tener en cuenta que el paracetamol está presente en medicamentos antigripales y en algunos analgésicos que se dispensan sin receta, por lo que deberemos vigilar cuánta cantidad tomamos al día.
  • El ibuprofeno también baja la fiebre y quita el dolor, pero no quita mocos, ni flemas, ni tos, pero hay que tener en cuenta que tiene capacidad antiinflamatoria. Al igual que pasa con el paracetamol la dosis ha de ser la mínima efectiva, así que a veces con 400 mg es suficiente; la dosis alta de 2.400 mg al día durante periodos prolongados puede aumentar la probabilidad de sufrir un infarto o un ictus. El ibuprofeno como antinflamatorio no esteroideo que es, se lleva muy mal con los tratamientos antihipertensivos, daña la función renal en estos casos.

    •Los antibióticos sólo matan bacterias, no virus, por ello son nútiles en la mayoría de los procesos catarrales y gripales (son útiles en la amidgalitis estreptocócica, y para ello en nuestro centro de salud nos pueden realizar un test rápido antes de prescribirlos), y su uso inadecuado puede llevar a producir resistencias bacterianas que hagan que no sean útiles cuando los necesitemos. Así que siempre bajo prescripción médica

 

Las vacunas

Las vacunas de la gripe, covid y pneumococo son imprescindibles en pacientes y profesiones de riesgo. El deportista profesional ha de plantearse la vacunación, porque una gripe puede llevar al traste con 2-3 semanas de entrenamiento o competición. Las vacunas de la gripe, covid y pneumococo sólo previenen esas enfermedades, nunca los catarros, que están provocados por otros virus (rinovirus, coronavirus, adenovirus, virus respiratorio sincicial y enterovirus).

Remedios caseros

Remedios caseros

Hay que tener en cuenta que no sustituyen el tratamiento médico y ante la aparición de los síntomas antes comentados deberíamos acudir al médico.

  • La miel suaviza la garganta, tiene acción bacteriostática (dificulta el crecimiento bacteriano), puede reducir la tos nocturna.
  • El agua de limón tibia aporta vitamina C (indispensable para las mucosas que son nuestra barrera natural), ayuda a la hidratación y alivia la irritación de la garganta.
  • Los vahos descongestionan las vías respiratorias, sean sólo de agua o con unas gotas de eucalipto.
  • Gárgaras con agua tibia y sal, bicarbonato o con unas gotas de agua oxigenada, previenen la sobreinfección bacteriana y alivian la irritación por su carácter básico (a las bacterias les gusta el medio ácido, así que cuidado con la mayoría de los colutorios).
  • Las infusiones de manzanilla relajan la garganta, el jenjibre ayuda con la congestión nasal, la menta da sensación de respiración más libre -¡pero ojo reseca!-, y el tomillo calma la tos.
  • Los caldos rehidratan y proporcionan energía cuando el apetito no está muy allá - reivindicamos a esas abuelas y esas madres con sus caldos.
  • Baños y duchas tibias relajan y pueden bajar la fiebre.
  • Aire humidificado para disminuir la sequedad de garganta y fosas nasales.
  • Descanso e hidratación, esenciales.

Así que esta vez con más razón que nunca, salud y trail.