La Travesera Integral Picos de Europa volvió a demostrar este sábado 13 de junio por qué es una de las pruebas de montaña más exigentes del calendario nacional e internacional.
Como todos los años, la prueba dio comienzo en El Repelao a las 2:00 horas de la madrugada, y como todos los años 450 corredores se dispusieron a disfrutar una vez más de una prueba única en la que estuvieron arropados por multitud de aficionados, que llenaron la zona para despedir y animar a los participantes, para afrontar los 74 kilómetros del trazado que separan Covadonga de Arenas de Cabrales en los que el desnivel lo dice todo +6.560/-6.585 metros.
La carrera comenzó con el ambiente especial que caracteriza a la Travesera: nervios, emoción y los dorsales iluminados en plena noche para iniciar una travesía de alta montaña con un tiempo máximo de 20 horas. La noche no fue especialmente fría, pero la jornada estuvo condicionada por las altas temperaturas previstas durante el día, con valores próximos a los 30 grados, que endurecieron notablemente la prueba.
Ante esta situación, la organización activó el kit de calor como material obligatorio, que incluía una reserva mínima de dos litros de líquido, gorra, protector solar y gafas de sol. Una medida centrada en la seguridad de los corredores, prioridad absoluta en una prueba en la que la montaña, la distancia y las condiciones meteorológicas obligan a extremar las precauciones.
En el plano deportivo, la edición llegaba marcada por ausencias importantes. Manuel Merillas, ganador histórico y poseedor del récord masculino de la prueba, anunciaba días antes que no tomaría la salida. Tampoco estuvo Claudia Lueje, lo que abría un escenario especialmente incierto, sobre todo en categoría masculina, con un podio más abierto que en ediciones anteriores.
La carrera arrancó a muy buen ritmo, pese a que buena parte de la cabeza de carrera debutaba en la Travesera. En categoría femenina, el grupo delantero estuvo encabezado desde los primeros compases por la austriaca Sonja Kinna, la italiana Chloe Laisne y la asturiana Estefanía Fernández, corredoras con experiencia en terrenos alpinos y pruebas de gran exigencia.
Una de las notas destacadas fue la retirada de Maud Combarieu, que partía entre las favoritas, pero que llegaba con molestias físicas. La corredora ya había reconocido en las horas previas que no se encontraba al cien por cien y finalmente no pudo completar la prueba. Su abandono volvió a evidenciar que la Travesera exige llegar en las mejores condiciones para afrontar con garantías un recorrido de esta dureza.
En categoría masculina, la carrera también estuvo muy abierta desde el inicio. Anders Kjærevik, segundo en anteriores ediciones y uno de los nombres llamados a pelear por la victoria, compartió protagonismo en los primeros tramos con corredores como Nicolas Lemoine, Marti Lazaro o el asturiano Manuel Rodríguez. También fue especial la presencia de Salvador Calvo, cuatro veces campeón de la Travesera, de nuevo en una prueba en la que ha dejado una huella importante.
La incertidumbre se mantuvo hasta el tramo final. Después de muchos años con carreras más dominadas, esta edición volvió a ofrecer una pelea abierta, con alternativas en la cabeza y una resolución que no quedó clara hasta la bajada hacia Caoru.
Finalmente, Marti Lazaro se alzó con la victoria tras 10:49:25 de carrera. El corredor, que nunca había competido antes en Picos de Europa, firmó una actuación sobresaliente para imponerse en una edición especialmente exigente. En segunda posición llegó Daniel Izquierdo, con un tiempo de 11:08:04, después de una gran remontada desde la octava plaza. El podio masculino lo completó Manuel Rodríguez, tercero con 11:17:55 tras una carrera muy sólida.
En categoría femenina, Chloe Laisne confirmó su dominio y se llevó la victoria con un tiempo de 13:45:15, después de liderar la prueba durante prácticamente todo el recorrido. La segunda posición fue para Sonja Kinna, que cruzó la meta en 14:29:13 tras una carrera muy condicionada por el calor. Una hora después llegó la asturiana Estefanía Fernández, tercera con un tiempo de 15:20:45, completando el podio femenino.
La Travesera también pudo seguirse en directo a través de RTPA, con una retransmisión producida por Distrito Federal Media que contó con un despliegue de 25 personas entre operadores de cámara, runners, bikers, pilotos de dron y equipo técnico. La emisión permitió acercar la carrera a más de 25.000 espectadores, con imágenes desde puntos de gran dificultad técnica como Collada Bonita o la Canal de Jidiellu.
Fuente y fotos: Organización
