comitium

Sobreentrenamiento. Cuando no todo suma

Alteración del sueño, cambios de humor, fatiga… como tratar el sobreentrenamiento

Sobreentrenamiento
Sobreentrenamiento

Estamos acostumbrados a escuchar eso de… “todo suma”, cuando un entrenamiento no nos sale como queríamos, o cuando salimos a entrenar con cierta desgana. En muchos casos suele sumar, por ejemplo, cuando realizamos entrenamientos más exigentes, o cuando programamos entrenamientos en fatiga. Pero cuando el cuerpo te está enviando señales inequívocas de que algo no va bien, que necesita descansar, ahí no suma, ahí resta. 

A eso se le llama sobreentrenamiento, y tiene el siguiente cuadro de síntomas comunes en los que lo sufren por lo que se podría tratar como si de un síndrome se tratase, “Síndrome de sobreentrenamiento”. 

Uno de los primeros síntomas que aparecen es la disminución de rendimiento físico. Entrenas como siempre, pero notas que tus pulsaciones son más altas y que el ritmo es inferior, acompañado de pesadez y dolores musculares. 

Alteración del sueño. No consigues conciliar el sueño, te despiertas con facilidad y te levantas con la sensación de estar agotado. 

Otro de los síntomas del sobreentrenamiento es el de los cambios de humor, este te lleva a estar más irritable, algo que se ve más afectado por la alteración del sueño y el estado de agotamiento.

¿Qué hacer para prevenir el sobreentrenamiento?

El sobreentrenamiento se produce principalmente por un exceso de actividad física, aunque una mala alimentación y una incorrecta hidratación pueden ser decisivos para que nuestro organismo tenga los suficientes nutrientes como para recuperarse muscularmente después de los entrenamientos.

A los síntomas anteriormente descritos se les pueden sumar: la perdida de apetito, ansiedad, hipotensión y alteraciones en el periodo menstrual. Es por ello por lo que en el mismo momento que identifiquemos estos síntomas en nosotros, nos pongamos en manos de los profesionales. Primero en la de los médicos, para descartar cualquier carencia o dolencia, y posteriormente en la de un entrenador que sepa pautar nuestros entrenamientos, y nuestros descansos. La mejor prevención es una buena programación, en la que haya planteadas unas metas y unos objetivos, teniendo en cuenta la premisa de que el mejor entrenamiento, es un buen descanso.   

El estudio de Javi Barrio

La revista Trail Run, publicó en mayo de 2017 un estudio efectuado por Javi Barrio en el que se entrevistaba a 47 corredores de montaña (profesionales y amateur) con un cuestionario de 20 preguntas. Este resultado arrojó las siguientes conclusiones.

Nos encontramos ante un problema serio de salud en el caso del SSE, que puede hundirnos en un pozo de difícil salida. El motivo principal de este estudio es tener una visión sobre la realidad que se nos presenta y el intento de establecer un sencillo cuestionario que nos oriente a la hora de su diagnóstico precoz. A la vista de los resultados podemos establecer que es un problema real y que se diagnostica en algunos casos teniendo un numero amplio de deportistas con una sintomatología variada y sin un diagnóstico claro. 

El origen previo de los corredores se divide dos partes con una procedencia de deportes de resistencia un poco por encima de otras actividades. 

Los volúmenes de entrenamiento semanales son altos, con una media mayor a las 10 horas en todos los grupos de edad, llegando casi a las 15 horas semanales en el grupo más veterano, que además son los que más años llevan practicando el trail. Siendo los más veteranos los que más horas entrenan a la semana y más años llevan de práctica, no son sin embargo los que realizan pruebas más “ultra”, pero sí en el entorno de los 50 kilómetros. Los del grupo C entre 35-44 años son los que más pruebas realizan al año y los que más distancias diferentes prueban.

Llama la atención los periodos aparentemente cortos de recuperación tras pruebas de una duración y exigencia alta. 

También es llamativo el hecho que casi la mitad de los en- cuestados hayan sufrido alguna vez una “fatiga excesiva “, y que aunque la mayoría haya actuado correctamente bajando la carga de entrenamiento y competición, un tercio de ellos mantiene la carga.

Dentro de los síntomas tenemos una serie de ellos debidos más a la propia acción mecánica del trail sobre nuestro organismo, como son los dolores articulares y musculares (síntomas agudos), pero el resto de sintomatología tienen una base relacionada con los cambios bioquímicos y hormonales que ocurren dentro de la fatiga crónica. Ahí radica la importancia de estos, ya que no son alteraciones subagudas, sino que generalmente pueden tender a la cronicidad llevándonos al SSE. Las alteraciones del sueño, frecuencia cardiaca en reposo, apetito, sed y sudoración, el mareo provocado en los cambios de posición, etc. en los días posteriores a una prueba de ultra resistencia (síntomas subagudos) pueden ser habituales, lo que no debe suceder es que se perpetúen en el tiempo. Los cambios frecuentes de humor, las alteraciones de la libido, las infecciones recurrentes y las alteraciones analíticas son señales de fatiga crónica.

Realizar un numero alto de competiciones, de larga duración, con poco descanso tras ellas, sentir fatiga y no descansar, empeorar el nivel competitivo a pesar de entrenar más (factores predisponentes) y sufrir alteraciones de las descritas sobre todo del estado del humor, la libido, la aparición de alteraciones analíticas importantes y la presencia de infecciones recurrentes nos deben lle- var al diagnóstico del SSE. El hecho de tener los factores predisponentes y síntomas de los agudos y subagudos nos han de poner en alerta.