Ultratest: Salomon S-LAB Sense Ultra

Amortiguación y agarre en todos los terrenos
Pedro Corbí. -
Ultratest: Salomon S-LAB Sense Ultra
Ultratest: Salomon S-LAB Sense Ultra

Esta temporada primavera/verano 2017 la marca francesa Salomon ha sorprendido a todo el mundo del trail con un modelo totalmente nuevo en su colección S-LAB: las S-LAB SENSE ULTRA. Un modelo diseñado para larga distancia, para competición, con toda la tecnología de Salomon enfocada a aportarnos el máximo rendimiento. Este modelo se sitúa en el punto medio entre las S-Lab Wings 8 (máxima amortiguación y estabilidad de la gama S-Lab con un drop de 9 mm) y las S-Lab Sense 6 (máxima ligereza y mínima amortiguación de la gama S-Lab con un drop de 4 mm). De este modo, las S-Lab Sense Ultra estarían diseñadas para aquellos corredores que por peso, técnica o ritmos de carrera no están cómodos con las S-Lab Sense 6, pero buscan algo más ligero y ágil que las S-Lab Wings 8. Por lo tanto, este nuevo modelo va dirigido a un público muy amplio, y sin duda será una de las zapatillas estrella de esta temporada.

Vamos con sus números oficiales. Zapatilla de 275 gr (en talla 43 1/3 pesa 285 gr), 18 mm delante y 26 mm detrás, lo que hace un drop 8 mm, anchura de la suela en el antepié de 10,5 cm y 8,5 en el talón, destinada a terrenos compactos y estables con poca dificultad técnica (a continuación, veremos si es así o no). Sistema de la casa Sensifit y Endofit para un ajuste perfecto, sistema de atado rápido Quicklace con bolsillo para guardar el cordón, EnergyCell+ y placa anti roca Profeel Film en la media suela; y en la suela, OS Tendon para aportar reactividad en cada pisada y Premium Wet Traction Contagrip para aportar mayor agarre en terreno mojado. En definitiva, toda la tecnología que Salomon ha desarrollado en los últimos años, concentrada en una zapatilla muy ligera. Mencionar, que en la presente campaña, a diferencia de sus compañeras S-Lab Wings 8 y S-Lab Sense 6, este modelo no cuenta con versión para terrenos grasos y embarrados SoftGround.

Comenzamos el análisis donde interesa, en la montaña. Al calzarlas por primera vez comienzan las buenas sensaciones. El ajuste al pie es prefecto, quedando como un guante, sin puntos de tensión molestos. La lengüeta es bastante acolchada por lo que el cable Quicklace no se nota en absoluto. Aunque los últimos cordinos pisan la entrada del bolsillo para guardar el cable, la lengüeta cuenta con un útil tirador para poder guardar el sobrante sin problemas. Una vez ajustadas, se aprecia que son extremadamente confortables. La amortiguación es sobresaliente, tanto por los compuestos de la media suela (EVA de doble densidad) como por la plantilla de la casa Ortholite de 4 mm, siendo mucho más consistente que la de las S-Lab Sense 6.

Una vez corriendo, todas sus virtudes se ponen de manifiesto. Lo primero que se percibe es su gran ligereza que permite correr muy fácil y rápido. La amortiguación es realmente buena manteniéndose excelente conforme pasan los kilómetros. Es una zapatilla que transpira muy bien y si se moja, se seca rápido. La estabilidad es buena siendo una zapatilla neutra, por lo que no tiene ningún soporte específico de control de la pronación. Gracias al drop de 8 mm, estas zapatillas son aptas tanto para corredores cuyo primer apoyo sea de talón como de antepié o mediopié. Pero vamos por partes.

En cuanto al terreno de carrera, las S-Lab Sense Ultra están diseñadas para terrenos compactos y poco técnicos, como pistas forestales, senderos, caminos de tierra, etc. y es cierto que en estos terrenos se comportan de manera excepcional. Permiten correr muy rápido por su ligereza y excelente agarre. Además gracias a la buena amortiguación las molestias y la fatiga aparecen más tarde que con otros modelos de zapatillas Salomon destinadas a los mismos terrenos (S-Lab Sense 6 y Sense Pro 2), pero ahí no queda la cosa. En terrenos técnicos con piedra suelta se comportan muy bien tanto en subida como en bajada. El agarre es excelente, uno de los puntos fuerte de este modelo. Incluso en subidas arenosas en las que el suelo se desmorona en cada paso resuelven bastante bien la situación. El agarre en roca sorprende gratamente, incluso en roca mojada lo que da un plus de seguridad y confianza a la hora de afrontar zonas de este tipo. Por último, en zonas embarradas funcionan bastante bien (tacos de 4 mm), siempre y cuando la cantidad de barro no sea excesiva, para lo que quizás en dicha situación, apostaríamos por un modelo más específico para barro. La placa anti roca (Profeel Film) protege a la perfección de piedras y ramas a la vez que aporta una agradable sensación del terreno. Por lo tanto podemos hablar de un modelo muy polivalente tanto para el terreno de uso como para el abanico de corredores.

Llegados a este punto, solo cabe dar respuesta a una incógnita: la durabilidad. Los modelos de la gama S-Lab no se han caracterizado habitualmente por durar demasiado. Más bien, por aportar un magnífico rendimiento pero con un prematuro desgaste. Por lo tanto vamos a resolver la incógnita. Habitualmente, el hecho de que una suela agarre, está directamente relacionado con que se desgaste rápidamente. Es verdad que tras 200 km los dos tacos situados más próximos a la puntera presentan deterioro pero el resto de tacos de la suela no. Por lo tanto, se puede estimar que la duración aproximada de la suela estará próxima a los 600 - 700 km, lo cual es bastante aceptable para una zapatilla de tan buen agarre y tan polivalente destinada a larga distancia. No hay que olvidar, que el desgaste de la suela dependerá del tipo de terreno por el que corramos, ya que por pista y senderos de piedras se gastarán antes que por senderos de tierra, hierba o zonas húmedas.

En cuanto al upper, hay que mencionar que aporta la protección suficiente y aunque parezca algo delicado es bastante resistente. Quizá sus principales enemigas sean las rocas afiladas que podemos encontrarnos conforme ascendemos en altitud en montañas de más de 2000 metros que podrían rajarlas. En las S-Lab Sense Ultra 4 y 5 de las pasadas temporadas se apreció que, en muchos casos, el upper se rompía por la zona de flexión del primer metatarsiano. Parece que este no es el caso de las S-Lab Sense Ultra ya que tras 200 km, el upper está como el primer día. En cualquier caso, un consejo que recomiendo y sigo siempre, es limpiar las zapatillas tras el entrenamiento. El barro y el polvo son terriblemente corrosivos para los materiales que suelen conformar el upper de las zapatillas de trail. Por lo tanto, simplemente mojándonos la mano con agua fría y con ella eliminar el polvo y el barro de la zapatilla alargará su vida notablemente. A continuación, eliminar la humedad sin frotar con un trapo o papel de cocina y dejar secar al aire.

Por lo tanto nos encontramos frente a uno de los modelos estrella de la presente temporada y sin duda de próximas también. Es un calzado muy polivalente que nos permite correr rápido y por mucho tiempo garantizando que su amortiguación y tracción no nos van a dejar tirados. Es una zapatilla diseñada para la ultradistancia, pero puede ser utilizada, por supuesto, en carreras más cortas como media maratón y maratón con magnífico resultado. El corredor ideal para utilizar esta zapatilla sería aquel que contase con un peso situado entre 55 y 80 kg (incluso menor en mujeres) y fuese capaz de rodar a ritmos entre los 3´45 y 5´30 min/km.

LO+: Polivalencia. Amortiguación. Ligereza.

LO-: Precio. Protección del upper. Agarre en terrenos MUY embarrados.

Peso: 275 gr.

Precio: 179,99€

▪ Confort: 5/5

▪ Amortiguación: 5/5

▪ Sujeción pie: 5/5

▪ Estabilidad: 4/5

▪ Protección: 4/5

▪ Ligereza: 4/5

 

Fotografías de detalle de la Salomon S-LAB Sense Ultra

 

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